Seth ha roto sin querer el caro florero de la madre de su amigo, y ahora se ha metido en un pequeño lío. La señora Avluv le da una charla sobre cómo tratar las posesiones ajenas y espera que el chico haga algo para compensar la pérdida de ese caro jarrón. El chico no sabe por donde van los tiros, hasta que ella le muestra el camino a seguir para hacer las paces con ella y de paso pasarlo bien en el sofá.
