La mujer del dueño me chupa la polla

En el gimnasio a veces te encuentras a pibones, y a veces, a maduritas muy cachondas deseosas de polla. Esta de tetas gordas no dudó en agarrarse al mango

Aquella tarde Raúl estaba tan tranquilo haciendo sus ejercicios en el gimnasio, y de repente se acercó a él la mujer del dueño del Gim, una madura de sus 40 tacos que se la pone tiesa a todos los deportistas con sus mayas ajustadas y sus descarados escotes. Raúl no pudo resistirse ante la proposición de la mujer, al parecer tenía ganas de polla y su marido estaba de viaje de negocios, una oportunidad que no se puede dejar pasar.

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